LOS PROBLEMAS DEL TURISMO MASIVO EN BARCELONA

En pocos años, Barcelona se ha convertido en un centro turístico de primer orden y los sector comerciales implicados se han convertido en una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad. El crecimiento exponencial de la oferta de alojamientos de todo tipo, desde hoteles de 5 estrellas hasta habitaciones de alquiler, es la prueba.
La creación de empleo y el impulso para la economía del país que ha representado el turismo son los aspectos positivos de una moneda que, por desgracia, también tiene una cruz. La transformación de Barcelona como un centro turístico de primer nivel y la llegada masiva de turistas ha originado algunas molestias a los habitantes de la ciudad.
Paralelamente, este boom turístico también ha comportado algunos cambios en la relación del turista con Barcelona, sobretodo de los turistas que huyen de aglomeraciones y buscan la esencia de Barcelona.

QUEJAS DE LOS BARCELONENSES

Las quejas de los barceloneses en relación al turismo están relacionadas, básicamente, con las aglomeraciones y los comportamientos incívicos de los turistas de bajo coste. Este problema se ha convertido en la marca de diversas ciudades de la costa como Salou o Lloret de Mar, que el imaginario colectivo relaciona con lo conocido popularmente como turismo de borrachera.
En los últimos meses se ha iniciado un debate en la ciudad sobre la conveniencia de limitar el número de apartamentos turísticos en zonas altamente masificadas, como el barrio marinero de la Barceloneta.
En ocasiones, la avalancha de turistas afecta la rutina de vecinos y comercios, como en el caso de los vendedores y clientes del mercado de la Boquería, situado en la Rambla, o els uso de los espacios públicos, como los alrededores del templo de la Sagrada Familia, que acostumbra a registrar un volumen de tráfico muy elevado a causa de los numerosos autocares turísticos que circulen i aparcan.
Por su lado el Ayuntamiento ha comenzado a intervenir en ámbitos que, hasta ahora, se habían autorregulado de forma espontánea, como en el caso del uso y la circulación de grupos de bicicletas por el centro histórico, o la limitación de los horarios de acceso y el número de visitantes en recintos públicos como el Park Güell.

VISITANTES VÍCTIMAS DE LA INSEGURIDAD

Miró y Barcelona

Mosaico de Miró en La Rambla de Barcelona

Por lo que concierne a las preocupaciones de los visitantes, destaca la posibilidad de ser víctima de un robo. En muchos blogs y guias de viaje se trata con regularidad , aunque se ha de recordar que la mayoría de hurtos se producen en situaciones de descuido y sin violencia.
Se puede prevenir la mala experiencia de un robo con cuatro consejos  fáciles de aplicar: no dejar las bolsas abiertas, no colgarlas en los respaldos de las sillas en espacios públicos, llevar la cartera y los teléfonos móviles en los bolsillos anteriores de los pantalones, o no pararse cuando una persona que no os inspira confianza os reclama la atención por la calle.
En el mismo lado de la balanza hemos de añadir el abuso en los precios que practican sistemáticamente algunos bares y restaurantes del centro de Barcelona. Hay que no informan en la carta del precio de las bebidas, que puede llegar a triplicar el precio de cualquier otro restaurante.

Podemos prevenir la mala experiencia de los carteristas aplicando cuatro consejos muy sencillos

DATOS DE SADISFACIÓN

La Administración es consciente de la importancia de ofrecer un buen servicio y una buena imagen al turismo extranjero. Por este motivo ha encargado diversos informes de evaluación y valoración de la marca Catalunya que ha ofrecido unos resultados muy positivos. Entre otros resultados, un informe de la Generalitat destacaba la mayoría de turistas valoraban muy positivamente su experiencia en la ciudad y que el 20% de los turistas no destacaba ningún aspecto negativo en concreto. todo y eso, el estudio recogía el disgusto del 14% de los turistas a causa de la suciedad y el ruido. Un 9% de los turistas se quejaban de las infraestructuras y un 8% de los precios.
Otros estudios sitúan Barcelona como la sexta ciudad europea más cara para el turista, por detrás de Madrid, según una comparativa entre los 20 artículos más utilizados por los turistas**. Cabe destacar que los visitantes pueden ahorrarse muchos de los gastos si preparan bien el viaje y descartan algunas actividades caras y diseñadas a un precio más elevado expresamente para el turismo.

LA RELACIÓN BARCELONA-TURISMO PUEDE MEJORAR

Con las restricciones de entrada, el número de visitantes al Park Güell ha caído de 9 a 2 millones el 2013.

El malestar de vecinos y turistas, les interferencias entre el turismo de masas y la rutina diaria de la ciudad, y otros aspectos derivados del turismo de primer nivel se pueden superar con una correcta política pública, que pasa por la apuesta del turismo de calidad. Por una apuesta a largo terminio por un turismo en volumen y cantidades compatibles con la ciudad viva y dinámica que es Barcelona y que destierre la idea que más es mejor.
A la vez, se ha de trabajar contra las campañas de desprestigio internacional propiciadas por el propio sector turístico que ven las marcas Barcelona y Catalunya como destinos baratos de borrachera, donde todo vale. Entre todos, la Administración, los ciudadanos y los profesionales del turismo tenemos que potenciar el comportamiento cívico de los turistas y tenemos que autoexigirnos un nivel óptimo de profesionalidad y compromiso con la ciudad y el país.

*http://elpais.com/diario/2008/01/29/catalunya/1201572457_850215.html

** http://www.lavanguardia.com/ocio/20140926/54415448834/barcelona-y-madrid-entre-las-veinte-ciudades-mas-caras-europa-para-turistas.html

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/bcn-ciudad-mas-cara-espana-para-turista-3513106

http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/barcelona/turisme-bici-repta-lordenanca-3449234#

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